Francisco: “Confesión y oración, claves para que la semilla de Jesús crezca en tierra fértil”

Francisco: “Confesión y oración, claves para que la semilla de Jesús crezca en tierra fértil”

Ciudad del Vaticano (AICA): El papa Francisco rezó este domingo, solemnidad de la Virgen del Carmen, el Ángelus junto con los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, y tras la oración mariana hizo una catequesis breve de la parábola del Sembrador, en la que recordó que Jesús no nos atrae conquistándonos sino entregándose. Y afirmó: la confesión y la oración, son claves para que la semilla de Jesús “crezca en tierra fértil”.
El papa Francisco rezó este domingo, solemnidad de la Virgen del Carmen, el Ángelus junto con los peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, y tras la oración mariana hizo una catequesis breve de la parábola del Sembrador.

El pontífice recordó que Jesús es el sembrador y que con esta imagen nos da a entender que Él no se impone, sino que propone: “Nos atrae conquistándonos sino entregándose”.

“Él derrama con paciencia y generosidad su Palabra”, sostuvo, y agregó: Una Palabra “que no es una jaula o una trampa, sino una semilla que puede dar fruto”, siempre y cuando nosotros estemos dispuestos a recibirlo.

En referencia a los “tipos de tierra” donde el Sembrador realiza su labor, el Papa indicó que el “terreno bueno” es el camino que debemos seguir, pero advirtió que sobre otros dos tipos de terrenos que pueden crecer en nuestro corazón impidiendo que la "semilla de Jesús dé fruto".

Puntualizó: “El terreno pedregoso, en el cual la semilla germina pero no llega a dar raíces profundas y el terreno espinoso, lleno de espinos que sofocan a las buenas plantas", espinos que podemos comparar con las preocupaciones del mundo y la seducción de la riqueza.
"Cada uno de nosotros puede reconocer estos grandes o pequeños espinos que habitan en su corazón. Estos arbustos más o menos enraizados que no agradan a Dios y nos impiden tener un corazón limpio”, subrayó.

Francisco destacó que es posible "sanear el terreno" de nuestro corazón, llevando al Señor a través de la confesión y la oración, "nuestras piedras y espinos".

"Preguntémonos si nuestro corazón está abierto para acoger con fe la semilla de la Palabra de Dios. Preguntémonos si en nosotros las piedras de la pereza son todavía muchas y grandes; identifiquemos y llamemos por nombre a los espinos de los vicios", pidió.

"Que la Madre de Dios, a quien recordamos hoy bajo el título de Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, insuperable en la acogida de la Palabra de Dios y en su puesta en práctica, nos ayude a purificar el corazón y a custodiar en él la presencia del Señor", concluyó.+

Let's block ads! (Why?)

Etiquetas:

Publicar un comentario

[facebook][blogger][disqus]

Diocesis de Celaya

Forma de Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Con tecnología de Blogger.
Javascript DesactivadoPor favor, active Javascript para ver todos los Widgets